jueves, 16 de enero de 2014

Los Sami,adaptarse o morir


Las tradiciones de nuestros ancestros esta desapareciendo.Los pueblos indígenas se las tienen que ingeniar para seguir haciendo los que saben y lo que han echo siempre,como los Sami.,durante siglos han conducido a los rebaños de renos entre las praderas herbosas de la costa y la tundra del interior ,rica en líquenes.A diferencia de la escasa población salvaje del sur,los 250.000 renos del norte están semi domesticados y se crían principalmente para la venta de carne.Los ingresos mantienen a unos 3.000 pastores,actualmente una pequeña parte de los 50.000 Sami de Noruega.

Pero los rebaños ya no pueden desplazarse con la facilidad de antes.Las numerosas residencias de verano,los complejos petrolíferos y gasistas,las instalaciones militares,los parques eólicos y los tendidos eléctricos han fracmentado las rutas de la trashumancia.Para adaptarse los Sami se desplazan hacia otras zonas de pastoreo y utilizan camiones o barcos para trasladar a sus rebaños.

Pero los renos no están echo para esto,viajar durante seis horas a bordo de barcos en plena noche de otoño,para luego tomar tierra firme y seguir su migración hasta su refugio de invierno.En Noruega,tanto los renos como sus pastores tratan de buscar alternativas ante el desarrollo urbano,que invaden sus tierras de pastos tradicionales y afectan a las rutas migratorias.

Con la perdida de pastos,a algunos les preocupa que la larga tradición cultural de este pueblo dependiente de los renos desaparezca lentamente para convertirse en un mero relato de ancianos.

Aunque son blancos y viven en Europa, los sami son un grupo indígena que, como muchos otros pueblos originarios del mundo, lucha contra la discriminación, por el rescate de la identidad y la cultura y, sobre todo, por el respeto a su territorio.

Aunque el pueblo sami ha logrado legalizar y poner en práctica muchos de sus derechos como pueblo originario, todavía se enfrenta con retos en cuanto a su autonomía y reconocimiento popular. Como en otras partes del mundo, el territorio es un tema polémico. La ganadería de reno es protegida por la ley, pero el territorio destinado para esta práctica no está tan bien delimitado. El reno es un animal semi doméstico y necesita un terreno grande para pastar. Sin embargo, el problema más grande para el pueblo sami tiene que ver con la el uso histórico de la tierra, pues los samis no marcaron propiedad privada ni dejaron huellas claras en la naturaleza. Como consecuencia, surgen con frecuencia conflictos entre los dueños de los renos y actores privados y estatales que tienen sus propios intereses en el mismo territorio. Como se respeta más a

la propiedad privada que a la propiedad común, el territorio de la ganadería de reno está disminuyendo por proyectos de construcción de carreteras, plantas hidroeléctricas y mineras. La lucha territorial es fundamental.

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